Capítulo 65: Agrupación Bibliolancha en Quemchi, Chiloé

Taller PAX: Pamela San Martín y Félix Widen

Enero 2023

El taller se realizó en una escuela del lugar. Los participantes, en su gran mayoría, fueron niños y madres que brindaron un gran aporte durante el proceso de realización de la marioneta gigante de 4 metros de altura.

Se creó la « Abuela de todos » en un taller abierto a la comunidad para honrar la figura de las mujeres de la zona, en sus quehaceres tradicionales como el tejido y el mariscar.

La Bibliolancha creó con ella una obra teatralizada que se llama «Los viajes de Abuela Rosa». Esta obra de gran formato, trata de una abuela de Isla Tac que es hilandera y que sale a recorrer otros territorios para hablar sobre su oficio y se presentó durante el 2024 en diversos lugares, tales como Huillinco, Mechuque, Llingua, Osorno, Castro, Quenac, Caguach y en la Feria del Libro 2025 Estación Mapocho en Santiago.

Biblioteca itinerante

El Programa Bibliolancha Itinerante es una iniciativa de Teolinda Higueras, ex directora de la Biblioteca Pública Edwing Langdon de Quemchi. Ella llegaba en lanchas municipales para atender a la población del conjunto de islas Chauques, Butachauques e Isla Tac de la comuna. Gracias a una donación, Teolinda consiguió la lancha para hacerla funcionar como biblioteca itinerante.

Actualmente la lancha “Felipe Navegante” es parte de la Agrupación cultural y social Artesana Otilia Yáñez. Bibliolancha forma parte de la red de Bibliomóviles de Chile. El programa Bibliolancha Itinerante ha sido reconocido a nivel Nacional e Internacional y es pionero a nivel Latinoamericano.

Visita a Quemchi 17 diciembre 2025

Un bus me llevó de Ancud a Quemchi, fue una nueva oportunidad para visitar este hermoso lugar. Llegué a la cita con Francisco Díaz a las 14:30 y nos encontramos en la Biblioteca Pública. Francisco es gestor cultural y conoce el mundo de la marioneta desde niño. Él es quien manipula la Abuela gigante. Participó también a este encuentro Marjorie Mena encargada y curadora de la Casa Museo Francisco Coloane en Quemchi. Este es un espacio cultural dependiente de la municipalidad situado a un costado de la Biblioteca Pública local.

Francisco: Aquí en Chiloé se hacen festivales, se hacen talleres. Cada año en Quellón se hace una marioneta. Es Igor Santana que viene desde Puerto Montt quién imparte ese taller. Este año éramos 4 o 5 marionetas gigante en el pasacalles. Hay también una marioneta hecha en Calbuco pero es más cabezudo que marioneta.

Fleur Marie: Un cabezudo es una máscara.

Francisco: A nosotros nos ha servido mucho nuestra marioneta. La hemos llevado a casi toda la región. Y con el montaje de la obra le ha dado más sentido a la historia de la abuela, quien sale de su isla, la isla Tac que es la más lejana que tenemos. Sale a contarle a los niños sobre su oficio de artesana hilandera. La marioneta les pregunta a los niños si conocen los oficios, en este caso son los oficios artesanales.

Fleur Marie: ¿Quién va hablando?

Francisco: Tenemos una grabación. Yo voy haciendo todos los movimientos y hago interactuar la marioneta con el público. Los niños le responden, les dicen sus nombres, los nombres de sus abuelos y ella habla de lo maravilloso y únicos que somos nosotros los chilotes. Nos ha servido mucho como herramienta, es una actriz y la usamos como tal. También va a los pasacalles. La idea nuestra es la teatralidad, a mí no me gusta solo pasar en un pasacalle. Las marionetas son actores y actrices

Fleur Marie: El tipo de juego que se hace con la marioneta depende de lo que desean hacer con ella. Para mí, cada marionetista aporta mensajes. Tú por ser titiritero piensas teatro y es lo mejor. Sin embargo, la mayoría que participa en los talleres no viene de una cultura teatral, no se imagina cómo se puede utilizar, no saben como hacer escenas manipulando de otra manera.

Francisco: En los talleres que ustedes han hecho, ¿hacen ese ejercicio con dramaturgia?

Fleur Marie: Claro que sí. Se han hecho proyectos con dramaturgia; solamente, que en algunos proyectos el tiempo de realización es largo y al final te queda tan poquito tiempo para crear escenas… no hay tiempo para escribir, ensayar… la duración del taller se nos va en la realización, manipulación, no queda tiempo para un montaje. Hay talleres en que sí tenemos tiempo para hacer una obra.

Francisco: A propósito, ¿Cuánto tiempo dura un taller para ustedes?

Foto Félix Widen

Fleur Marie: Esto depende del volumen de la producción. Hay una gran diferencia entre hacer una o 4 marionetas y depende también del número de profesionales que estén dirigiendo el taller, del número de participantes y del tiempo disponible. Por ejemplo: podríamos hacer 4 marionetas en un mes si fuéramos 5 los que transmitimos las técnicas y que dirigimos artísticamente, y que el grupo que está aprendiendo y realizando con nosotros fueran de al menos 15 o 20 personas con experiencia profesional y si estuviéramos trabajando todos los días de forma intensiva,… así se puede tener tiempo para escribir y ensayar.

Cuando hay un respaldo profesional entre los participantes del grupo, como actores, titiriteros, bailarines, acróbatas, pintores, escultores y músicos, sube el nivel. Pero si las personas participantes solo tienen la buena voluntad y algunas habilidades manuales, se necesita mucho más tiempo para realizar. Nosotros tenemos que suplir esa falta de oficio. La persona benévola viene cuando puede.

Hay talleres en que el resultado es mejor porque se facilita a la gente el transporte, un almuerzo y algo de dinero, porque si está todo el día siguiendo el taller, no puede estar trabajando en otra cosa. Cuando hay un compromiso y presencia se puede planificar y organizar el tiempo.

Francisco: Me parece claro.

Fleur Marie: Hay otros tipos de producciones, con otros volúmenes, otros objetivos. Cuando haces una marioneta en una escuela y vas un día por semana, te vas a demorar más de 3 meses en terminar la marioneta.

Francisco: Félix y Pamela se demoraron un mes. Nuestra comuna tiene pocos habitantes y eran poquitos los que iban al taller. Aquí hay hartos talleres en verano y los niños participan en lo que más les gusta.

Fleur Marie: ¡En verano es el tiempo ideal para secar el papel maché!

Francisco: Con nuestra marioneta tuvimos que pedir mucha ayuda para la confección del vestuario de la abuela. Ahí, las chicas de nuestra escuela de artesanos hicieron la ropa y funcionó bien, se demoraron dos días. Si tuviéramos que hacerlas nosotros, nos demoraríamos mucho más.

Fleur Marie: Pamela me contó que había sido difícil para ellos por la cantidad de trabajo que tuvieron que absorber solos.

Francisco: Y antes de que ellos se fueran tuvimos que aprender a montar y desmontar todas las partes de la marioneta. La primera vez que la sacamos fue para un festival costumbrista en que hicimos una pequeña actuación en que los niños llevaban vellones de lana en las manos… fue muy bello, pero fue difícil armar la marioneta.

 

Fleur Marie: Es difícil como técnica y no puedes delegar el proceso porque hay que saber cómo es la marioneta, cómo funciona.

Marjorie: Haber participado en el taller y tener esta marioneta acá es una muy bella experiencia. Antes, las veíamos solo por la tele. Los detalles son muy apreciados como la cara y las manos de la abuela que están tan bien pintadas. Me habría gustado participar más en el taller; pero, por mi trabajo no pude.

Fleur Marie: Es subyugante hacer un trabajo en colectividad, con personas que nunca habían hecho este tipo de experiencia; también es una actividad que ayuda la gente a conocerse, a trabajar en equipo.

Marjorie: Aquí, en este clima, hay que cuidar mucho la marioneta, porque cambia en cualquier momento: sol, chubascos, viento…  hay que protegerla para que no se destruya. Igual tenemos que ver el informe del tiempo antes de salir con ella. A veces se utilizan los gimnasios, pero en el espacio exterior se luce mejor.

Fleur Marie: Pienso que en un clima con mucho viento habría que bajar un poco la estatura de la estructura para que sea más fácil desplazarse y no haga tanta resistencia al viento.

Francisco: En la Costanera de Puerto Montt hay un viento muy fuerte y nos pasó que en un pasacalle hubo una marioneta grande que se volcó. Estaba colgada a una estructura metálica y tuvieron que mantenerla erguida haciendo contrapeso con los cuerpos para resistir al viento.

Fleur Marie: Con la lluvia y el viento como elementos aleatorios habría que pensar a marionetas diferentes y hacerlas más bajas. Las que se hicieron en Dalcahue medían de 2.80 a 3 metros.

Francisco: Yo estoy haciendo ahora el Principito, igual de 4 metros porque a me interesa que sea grande, para impresionar a los niños.

Fleur Marie: Con respecto a la altura de la abuela, el Principito, que es un niño, debería medir unos 3 metros.

Francisco: No van a actuar juntos y solo yo manipulo, porque son muy pesadas.

Fleur Marie: Actualmente nosotros estamos haciendo marionetas de máximo 3,5 metros. Hemos redimensionado la talla. Uno de los motivos son los traslados en avión; porque han restringido las medidas de los paquetes. Y para una cabeza grande, ya hay líneas aéreas que no las dejan pasar, o bien tienes que pagar un precio muy alto. El otro motivo es lo del peso. Con el tiempo, la manipulación de la marioneta nos ha ido dañando la columna vertebral, nuestro cuerpo no tiene los músculos necesarios, como un bailarín o un acróbata. Tampoco manipulamos todos los días. Hay que evitar el sobre esfuerzo de los manipuladores. Son aspectos que nosotros, después de 25 años de trabajo, estamos tomando en cuenta, utilizando la ergonomía.

Francisco: ¿Tienes fotos de marionetas de 3.5 metros?

Fleur Marie: Sí, aquí en esta foto está Esperanza que se acaba de hacer en Guatemala.

Francisco: ¡Qué bella! ¡Y no tiene piernas!

Fleur Marie: El estilo de Félix es ponerle piernas a las marionetas femeninas. Nosotros nunca les hemos puesto porque no lo vemos como necesario. Las faldas cubren hasta abajo.

Francisco: ¡Y hay dos manipuladores más para las manos!

Fleur Marie: Eso también aliviana y por otro lado, eso de ser tres crea equipo y estás menos solo.

Francisco:  Es claro que te ahorras tiempo en una construcción como esta. ¿Es un medio cuerpo?

Fleur Marie: No. Ella tiene su abdomen, caderas y glúteos y en caso que quieran cambiarle el vestuario y ponerle un pantalón, por ejemplo, el lugar del  nacimiento de las piernas está preparado para recibir la articulación necesaria.

Francisco: Las piernas de la abuela son muy arqueadas.

Fleur Marie: Sí; eso es porque cómo el manipulador está en el centro él necesita espacio para manipular los brazos. Quizás los brazos de la abuela podrían ser un poco más cortos…

Francisco: La verdad es que los utilizo mucho en las interacciones con los niños, me sirven que sean así.

Cuando la llevamos a Santiago le cambiamos la blusa porque tenía trasparencia y eso hizo aumentar de 2 kilos el peso de la marioneta. Y en Santiago hacía mucho calor. ¡Ahí si sentí la diferencia! Volví acá y la cambié en seguida. O sea que podríamos alivianar para el Principito.

A propósito, ¿Qué materiales usan ustedes para los arneses?

Fleur Marie: Los que hacemos en los talleres son diferentes a los que nosotros tenemos en la compañía, por la simple razón que para transmitir la técnica esta tiene que ser fácil de replicar. Usamos  madera, esponja, un cinturón rígido y que se pueda adaptar, aluminio para la columna y los suspensores también adaptables.

Francisco: El que tenemos me parece pesado. Pesa más de 5 kilos.

Vamos a ver la marioneta, si quieres. Está también el Principito en construcción que quisiera que vieras.

Fleur Marie: ¡Tu casa está muy cerca del borde del mar!

Francisco: Sí. Cuando hay temporal el viento es muy fuerte. Esta parte del mar interior es una de las pocas costas en que no hay salmoneras.

El Principito, la nueva creación
Viajando con la BIBLIOLANCHA

Hay viajes que dejan huellas profundas, y nuestra travesía a la comuna de Chaitén fue uno de ellos. Navegamos hasta las escuelas rurales de Ayacara y Buil acompañados por la compañía de máscaras y títeres Okliria, nuestra querida cuenta-cuentos Caturra Cotorra y la entrañable marioneta gigante “La Abuela de Todos”.

El camino no fue fácil. Durante la navegación nos enfrentamos a un fuerte temporal de viento puelche que puso a prueba nuestra embarcación y nuestro espíritu. Sin embargo, impulsados por el compromiso y la ilusión de llegar a los niños y niñas que nos esperaban, seguimos adelante.

Y valió la pena. Cada sonrisa, cada mirada de asombro, cada abrazo y cada carcajada nos recordaron por qué hacemos este trabajo. Compartimos cuentos, juegos, imaginación y momentos que quedarán guardados en nuestra memoria. A cambio, recibimos el cariño sincero de comunidades escolares llenas de vida, creatividad y esperanza.
Nos despedimos con el corazón lleno de gratitud. Gracias a los niños, niñas, docentes y familias de Ayacara y Buil por abrirnos sus puertas y permitirnos ser parte, aunque fuera por un instante, de sus historias. Son estos encuentros los que dan sentido a cada milla navegada y a cada desafío enfrentado en el camino.
https://bibliolancha.cl

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