Taller de Sueños de Maché 2014.
Creación de dos marionetas medianas. Visita del 10 de Junio 2025
Después de haber dejado mi equipaje en un hotel en Vallenar tomé un bus que, siguiendo el valle del río Huasco hasta el océano, pasaba por Freirina. Huasco es un gran puerto, un balneario, y tiene un Centro Cultural llamado Padre Luis Gil. Es un edificio de arquitectura moderna y se encuentra frente al océano. En el hall del Centro cultural hay una excelente exposición sobre Gabriela Mistral para celebrar los 80 años de su Premio Nobel. Allí tendría que encontrarme con Vilma Castillo, la directora. Pero es Patricia, su ayudante quien me recibe.
Vilma tuvo problemas familiares y no pudo llegar a Huasco. En la oficina conocí a Jorge Chávez Aracena que dio un taller de marionetas gigantes en Freirina.
En 2014, Sueños de Maché realizó dos talleres en Huasco. El primero, del 22 enero al 1 de febrero y el segundo, del 17 de febrero al 28 de febrero. En el equipo estuvieron Claudio Pérez, Marianela Witt, Laura Aros y Jandra Araya. Los personajes que se volvieron marionetas son parte de los pueblos originarios de la región, changos y diaguitas. Los changos habitaban la costa y eran pescadores nómades y los diaguitas vivían sedentarios en valles, como el valle del río Huasco que corre desde la cordillera al mar, lo que permite a la agricultura ser proveedora.


Se realizaron 2 marionetas gigantes: un indio Chango de 3,20 m de altura y una princesa diaguita de 2,70 m. El taller permitió transmitir a los habitantes todo el método y después pudieron hacer otras dos marionetas, un buzo y una campesina. El grupo de marionetas tomó el nombre de Marionetas gigantes de Huasco. Actualmente sobreviven el Chango y la Campesina.







En el taller del 2014 participó Luis Triviño Charlin, un artista local. Nació el 26 de junio de 1941 en Valdivia. Ha hecho su vida en Huasco y es reconocido entre los más destacados artistas del puerto. Es multifacético y, entre otros talentos, escultor autodidacta que trabaja la piedra, la madera y el metal. De su trabajo de talla se conocen diversos personajes y la fauna de los paisajes desérticos costeros. Crea pelícanos y lobos de mar, arrieros y pescadores, y de la cultura ancestral el talla chamanes, sacrificadores y princesas. En el taller participativo modeló la maqueta de la cabecita del Chango y luego la cabeza gigante de la marioneta.


El taller se realizó en la Población Alborada con la Junta de vecinos. El Pasacalle del Carnaval estuvo acompañado por la Banda Conmoción de Valparaíso. Patricia dice que después del evento, las marionetas se quedaron en el Centro Cultural. Me cuenta que las dos marionetas siguen siendo solicitadas y salen para diferentes eventos. Son manipuladas por personas a quienes Vilma y ella misma, enseñan a usar el arnés y a animarlas. Las marionetas estaban a la vista ese día porque venían regresando de Salto de Agua. A menudo, otras organizaciones les piden prestadas las marionetas y allí toman fotos para guardar registro. Tanto el Chango como la Campesina necesitan reparaciones serias: las cabezas se han ido deteriorando, la pintura y los rostros se han deformado porque no tienen cajas de protección. Los ojos de la campesina se perdieron y fueron remplazados por ojos dibujados sobre papel dentro de las órbitas.
Las marionetas Chango y Campesina
Las dos tienen las manos en buen estado. Se ve que las facciones fueron bien modeladas y tienen cuellos esbeltos. Las varillas conservaron el color del PVC azul. El Chango tiene el rostro y la nariz magulladas y deformadas. Y aún así, siguen saliendo. Las otras dos tuvieron que desecharlas porque se deterioraron completamente y quedaron solo los arneses. Patricia dice que han salido mucho para los pasacalles en la zona. Y que probablemente van a salir para la Fiesta de la Primavera y que habrá que cambiarles el vestuario y restaurarlas. Desea que
« ojalá se hiciera un taller de nuevo y podríamos asociarnos con la escuela. Ahora somos una Corporación Cultural Municipal y tenemos que levantar proyectos y obtener fondos ».


