Capítulo 33: Unión Cultural de Petorca

Taller de Sueños de Maché

Julio 2010

Fue la Unión Comunal Cultural de Petorca que, gracias a un Fondart del Consejo de la Cultura, permitió la realización de un taller de marionetas gigantes en uno de los liceos del lugar. Sueños de maché con Nataly Villarroel, Marcela Navarro, Claudio  Pérez y Eric Estrada impartieron un taller de creación y manipulación de marionetas gigantes medianas. De ese taller nacieron un Diablo y un Pirquinero.

El personaje Pirquinero representa al emprendedor minero de la zona que sube a las montañas a buscar una mina acompañado de sus burros y que se enfrenta,  solitario, a quizás cuales tentaciones que el diablo le propone. Uno es pícaro y da miedo, y el otro es un buscador aventurero que espera tener suerte y encontrar algún mineral precioso. El pirquinero representa una situación que se vive con los muchos sacrificios que el trabajo impone. Los sueños de riqueza y de una vida mejor son los motores de la ambición de buscar y buscar a picotazos en las rocas. El diablo parece muy humano, como un pariente del pirquinero.

Este taller logró despertar en los participantes un interés por la identidad del lugar. Con el tiempo, las marionetas se transformaron en verdaderos representantes de lo que es un patrimonio de Petorca. Y no solo ayudaron a afirmar lo que es la gente del lugar, sino también hubo un incremento de la cantidad de personajes. Hicieron nacer otras cuatro marionetas. La pareja de Huasa y Huaso, La Llorona y la Ñaña. Estos seis caracteres juntos resumen aspectos socio- económicos, religiosos, legendarios y étnicos . Y todo el conjunto es representativo a nivel patrimonial.

28 mayo 2025, conversando con Valeria

Valeria: En la Unión Cultural somos unas 30 personas, pero somos solo 6 que activamos la cultura. Esto es porque los otros son adultos muy mayores. Nos movemos como voluntarias. Las marionetas viajan con nosotros dentro de la zona. A veces las prestamos a otras organizaciones culturales que conocemos. Les enseñamos cómo se llevan sobre el cuerpo, el uso del arnés y pedimos que las devuelven en buen estado, lo que es muy importante. A veces voy con ellas.

Fleur Marie: Hay una transmisión oral que se da en directo al manipulador. Una dirección actoral para que la marioneta actúe. Esa enseñanza es técnica y artística a la vez. Es el cuerpo del manipulador que va inscribiendo y plasmando vida al cuerpo de la marioneta. La marioneta se mueve de una manera determinada y según las intenciones de la acción que tiene que cumplir.

Valeria: El grupo de marionetas se llama « Los Picotazos », justamente por lo de los pirquineros. No sé en qué momento creció el número de marionetas, ni quién las realizó. Yo no estaba aquí en ese período. Hemos estado en Viña, en Valparaíso, Quintero, La Calera y en otros lugares. Nos han invitado para mostrar Petorca y lo que somos. Nos pagan los traslados, la comida y otros gastos. Viajar nos da a conocer como lugar. Somos de allá…de « donde el diablo perdió el poncho ».  

Los integrantes están haciendo uso de la marioneta como un medio para dar visibilidad a la Petorca Cultural y Patrimonial. Es sorprendente el proceso que las marionetas han marcado. Son estandartes que viajan y son protagonistas de sus propias vidas. Cada personaje tiene una historia que, al origen, son las historias que los participantes contaron en el momento de la escritura y que después, cuando las marionetas van a la calle se siguen contando.

Valeria: Aquí en Petorca, somos muy creyentes en la virgen de La Merced, ella es una virgen liberadora. Cada septiembre es celebrada con alfombras de flores en todo el pueblo. Viene mucha gente de afuera. A veces, han venido otros santos de visita. El año pasado tuvimos acá a la virgen de Fátima, que venía de Portugal. La llevamos a varios sectores, al hospital, a las capillas de otros lugares. Me gustó mucho el año pasado hacer una obra con las marionetas, con las danzas, la música y  los relatos. Nos hace falta aprender a manipular mejor las marionetas para que puedan expresar más acciones.

Fleur Marie: Entiendo que lo que les hace falta sería un taller de manipulación con una puesta en escena teatralizada en que se puedan integrar textos y músicas.

Valeria: No tenemos un grupo musical propio. Cecilia, que es nuestra profesora de guitarra y canto, tiene experiencia porque ella trabajó en la Orquesta Filarmónica de Santiago. Ella ha preparado unos chicos del liceo para batucada y nos han acompañado. A veces hemos contratado bandas, pero estamos viendo cómo hacer nuestra propia banda. Funcionamos gracias a la adjudicación de proyectos como Punto Cultura y también gracias a la SEREMI. Estos fondos nos permiten pagar a los profesores que nos dan los talleres de canto, guitarra , pintura y escritura. El año pasado pudimos llamar a Sueños de Maché para que vinieran a ayudarnos a hacer nuevos arneses y a rehacer algunas estructuras de cuerpos. Vinieron Claudio y Laura y pudimos costearles comida y alojamiento. Ahora estamos preparando las actividades del Día del Patrimonio y para noviembre, la exposición del trabajo de pintura de nuestros talleres. En el programa habrá música, relatos y escritos del taller literario y el pasacalle de las marionetas. Cada año postulamos a Punto Cultura presentando nuestros proyectos de lo que queremos hacer durante el año. Así ellos nos financian para pagar nuestros materiales y nuestros talleres.

Conversaciones con Mónica Vivanco

Directora de la Unión Cultural

Mónica: Una de las cosas que deseamos  hacer con las marionetas es una revisión completa para que estén en buen estado. Retomar las estructuras, armonizar los cuerpos, manos y cabezas. Que la presentación sea mejorada. Queremos rehacer los armazones. Hay que desarmarlas enteras y renovar las estructuras para que estén bien, estéticamente. Por otro lado, nos interesa hacer una puesta en escena; teatralizar un texto y dar un espectáculo para toda la comunidad. Y también proseguir presentándola en la región. Necesitamos hacer un proyecto para conseguir fondos y poder repararlas completamente, hacer venir Sueños de Maché para ello. Ellos hicieron nuevos arneses pero faltan rehacer algunos. Hay varias partes técnicas que necesitan reparaciones. El presupuesto y el proyecto vamos a presentarlo a Punto Cultura. A ver si para el 2026 podamos hacer la renovación y una obra de teatro para la comunidad.

Notas de investigación Petorca

No había encontrado hasta ahora una familia de marionetas tan activada en el seno de una agrupación no profesional. Sus integrantes son personas de Petorca que crean y hacen cultura local. La marioneta sigue ocupando un lugar muy gratificante en ese modo de trabajo de equipo para el bien de la comunidad, porque fortalece la cohesión social, el sentido de identidad compartido y lograr así crear una atracción que se desplaza hasta las otras comunidades. Por lo que me relatan, las marionetas les proporcionan pretextos maravillosos para viajar, representar su lugar y mantener encendida la llama creativa. Así van superando el alejamiento geográfico y creciendo artísticamente.

Todas las actividades que las personas hacen en los talleres, como guitarra, canto, pintura y escritura a través del año, son actividades que sirven en el momento indicado, a la actividad de las marionetas. Es un funcionamiento que desarrolla las aptitudes de las personas que participan y que valoran a través de ello la identidad del lugar. Cabe destacar que la mayoría del grupo de la Unión Cultural son mujeres. Algunas todavía activas y otras ya jubiladas. Viven en una zona que es principalmente agrícola. También se conservan actividades mineras que en el pasado fueron explotaciones como los yacimientos de cobre, oro y plata. Aun existen pequeños mineros y pirquineros.

Justamente, las dos primeras marionetas que se crearon en Petorca corresponden a arquetipos de la región: un minero pirquinero y el diablo. El dúo en sí mismo es una representación de la eterna búsqueda del yacimiento y la realización de las ambiciones. El diablo se presenta a cobrar una parte de los favores que con la suerte prodiga. Es un duelo, una competencia, es el miedo que hay que vencer y que está al acecho en la grieta, en el fondo de la mina. Es un diablo ambivalente: amigable pero puede traicionar. El minero o pirquinero necesita mucha agilidad mental y una malicia picaresca para marcar límites a las acciones del diablo. Esa relación con el maligno es parte de la leyenda del oficio.

En el momento en que el taller de creación comienza, la pregunta de qué vamos a hacer como personajes da paso a la reflexión de lo que puede ser representativo, de lo que es leyenda, lo que es real y lo que es fantástico, lo imaginario y lo social. No siempre hay una unanimidad, pero la mayoría impone y la minoría acepta el apoyo al proyecto. Este proceso no solo implica la creación de las marionetas, sino también el fortalecimiento de la comunidad, donde cada voz es escuchada y cada idea tiene valor.

En los talleres sucesivos en que la comunidad creó las otras 4 marionetas se repitieron los métodos y así nacieron la Ñaña y La Llorona. También encontramos una dualidad en donde lo que hace parte del paisaje sociocultural se une a lo legendario. La Ñaña representa la cultura ancestral de los mapuches y su grande conexión con la naturaleza. Su figura evoca la sabiduría y el respeto hacia el entorno, recordándonos la importancia de mantener vivas las tradiciones y el conocimiento original de nuestros antepasados. La Llorona, en cambio, es el eterno femenino que “llora las pérdidas y que encanta y protege los lugares de las aguas”. Ambas marionetas no solo son arte; son portadoras de historias que enlazan a las generaciones con su pasado.

Más tarde, en otro taller, aparece la pareja típica que es el Huaso y su Huasa. Los protagonistas de las fiestas del campo, la pareja romántica del paisaje rural que sabe bailar cueca y que representa un estatuto social popular. Estas seis marionetas son medianas, de 2.80 – 3 m de altura. Dos de ellas tienen 16 años de uso. El método de formación y la técnica de realización han perdurado. Es una bella experiencia que la gente de Petorca vive con sus marionetas gigantes. Petorca, en lengua mapuche quiere decir «picotazos» y el grupo ha tomado ese término como nombre para el grupo de marionetas y sus manipuladores -creadores -gestores.

La región tiene un pasado minero desde antes de los españoles. Actualmente, se explota el «oro verde». El cultivo de la palta (o aguacate) es un monocultivo de exportación que utiliza enormes cantidades de agua y, por consecuencia, crea problemas de sequía y escasez. Es una realidad ampliamente conocida y discutida en la comunidad, que lleva a reflexiones sobre cómo el desarrollo económico a menudo entra en conflicto con la preservación de los recursos naturales.

Los pequeños empresarios siguen picoteando la montaña en busca de yacimientos. Entre pirquineros que se relacionan con el diablo, campesinos y campesinas que mantienen la vida rural y sus leyendas, la revalorización de la memoria mapuche ancestral hace que todo ello forme una cultura local que sobrevive al éxodo de los jóvenes a la ciudad en busca de otros destinos más prometedores. Las marionetas dinamizan encuentros e intercambios entre comunidades y, aunque «Los picotazos» tiene un problema de envejecimiento de sus integrantes, siguen conservando y manteniendo un relato patrimonial que es fundamental para la identidad de Petorca.

Lo aprendido en el taller del 2010 con Sueños de Maché se ha perpetuado hasta hoy. Sus marionetas representan su identidad y les sirven de embajadoras. En su mayoría, la agrupación está formada por mujeres maduras y ancianas. Los jóvenes acompañan hasta el fin del periodo del liceo y luego se van a estudiar lejos. Esta dinámica resalta la necesidad de encontrar maneras de involucrar a los jóvenes de nuevo en la cultura local, ofreciendo espacios donde puedan contribuir y aprender, de modo que no solo sigan un camino de éxodo, sino que también se sientan parte de la historia que están ayudando a construir.

La agrupación tiene sede en la Unión Comunal de Cultura, una casa a la sombra de generosos paltos donde las actividades artísticas se nutren de la cultura del lugar y al mismo tiempo, la sostienen, asegurando la continuidad de las marionetas que viven allí. Este espacio se convierte en un refugio de creatividad y un bastión de la cultura local, un lugar donde las historias se tejen mediante el arte, recordando a la comunidad la importancia de sus raíces.

Descubre más desde Gigantes En Las Calles

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo