Marionetista PAX
Entrevista 29 mayo 2026
Pamela es artista titiritera desde hace 30 años y, como tal, crea obras teatrales con los títeres que ella fabrica. Se formó en talleres de danza y escultura en Balmaceda Arte Joven. Pamela y David Escalante crearon en 1996 la compañía Ambar Negro, inspirados en el trabajo con títeres y del teatro de objetos de la compañía Equilibrio Precario. Mucho más tarde crearon « Claro de Luna», primer espectáculo con títeres de mesa, que evolucionando, sobrevive hasta hoy en manos de David. Enseña y transmite los conocimientos de diferentes técnicas de realización. También practica las « Cajitas Lambe Lambe », teatro en miniatura.

Ha ejecutado varios proyectos con fondos públicos para la creación de marionetas gigantes desde el 2021.
La mayoria de Los talleres de gigantes en Chile los ha hecho con Félix Widen quién aprendió en el taller de Les Grandes Personnes en el año 2008. En 2012 crearon junto a Sebastián Farah el colectivo Escéna cuántica y posteriormente el festival de Teatro en miniatura Lambe Lambe en Magallanes, Lambesur.
Fleur Marie: ¿A qué llamas tú marioneta gigante?
Pamela: A una marioneta a gran escala, con dimensiones mucho más grande que la humana. Las hay medianas de 2,30 m a 2,50 m. Las gigantes grandes van de 3 a 4 m.
Fleur Marie: ¿Cómo viviste el encuentro con las marionetas gigantes?
Pamela: En 2008 fui parte, parcialmente, de los talleres de creación y formación de Les Grandes Personnes en Valparaíso. En ese mismo período estaba involucrada en un taller del Teatro del Silencio, en área de vestuario y estábamos revisando un montaje de Mauricio Celedón. Iba y venía del parque El Litre. Logré captar los procesos de diseño y construcción de los gigantes, y también vi cómo se ejecuta un proceso creativo en colectivo. Así fue que conocí materialmente las marionetas. Había visto fotos antes. Me llamó mucho la atención que se trabajara de manera grupal, que cada área del proceso de creación fuera aislado, separado y luego todas las partes se tejían en un engranaje, para llegar al montaje de la marioneta completa. Percibí que no solo se trataba de construir, crear y asimilar técnicas sino que, por la forma misma de impartir el taller, se creaba un impacto en los participantes, en la comunidad, en el territorio. Esa experiencia me quedó grabada. Se presentaba como una forma diferente de transmitir. Todas las personas allí trabajando en vestuario, cabezas, manos, cuerpos, carros alegóricos, estaban aprendiendo, aportando, colaborando con el proceso. Yo estuve trabajando en las cabezas y en el vestuario.

Fleur Marie: Desde hace un tiempo, tú estás transmitiendo esos saberes en talleres participativos con las colectividades. ¿Qué te parece más importante en esta actividad ?
Pamela: Una reflexión que he tenido a lo largo de mi carrera me llevó a comprender lo importante que es compartir conocimientos con los otros, porque en un espacio de creación comunitaria se produce una retroalimentación con los afectos e intercambios. Trabajando con artistas o estudiantes, puedo ver que al interior del proceso nacen otros procesos que se viven como experiencias humanas muy ricas que sirven para descubrir, crecer, para rescatar valores, para recuperar autoestima. La marioneta es tan visible que no deja de valorizar el esfuerzo que hay detrás. Es tan grande en volumen de trabajo que al final representa a los que han participado en el taller para crearla. Por ejemplo, en el Liceo Industrial de Rengo, un liceo problemático por violencias entre alumnos en situaciones vulnerables de droga y pobreza que quitaban brillo al centro educativo, ocurrió que los chicos se involucraron tanto en el el proceso creativo del taller de un mes, que al final desaparecieron los problemas de enemistades y comenzaron a unirse, a cuidarse y protegerse entre ellos. En un liceo industrial son pocas las chicas, sin embargo los chicos impulsaron la idea de hacer una marioneta que representara a una mujer. Eligieron hacer una estudiante. Una heroína a quien llamaron Victoria.

Fleur Marie: Es interesante ver cómo se genera el personaje, cómo se proyecta, cómo lo desean, cómo lo quieren. No es fácil elegir un personaje que nos represente. Tú, como maestra tienes que guiarlos a un compromiso canalizando las ideas para lograr un acuerdo. ¿Cómo llegaron a ese acuerdo?
Pamela: Este proyecto era del departamento de Cultura de la Municipalidad de Rengo. Ellos tenían una idea sobre el tema del personaje a crear, posiblemente una marioneta mapuche. Los chicos no querían realizar ese personaje. Nosotros, Félix Viden y yo, los maestros, hicimos un puente entre las dos ideas y apoyamos la idea de los chicos ya que finalmente iban a ser los estudiantes los que trabajarían en la realización y manipulación.
Ellos quisieron representarse a sí mismos realizando la marioneta con la ayuda de técnicas que aprendían en sus talleres en el liceo. (El liceo industrial enseña cuatro especialidades: electricidad, electrónica, construcciones metálicas y mecánica industrial). En construcciones metálicas ellos aprenden a soldar y las partes de soldadura de la marioneta la hicieron ellos. La decisión de hacer una mujer la tomaron después de hablar sobre el maltrato hacia las mujeres, del machismo en las familias y en el territorio. Por eso fue que una figura de mujer enaltecida les pareció importante. Dibujaron e investigaron la silueta de Victoria. Una victoria para ellos, lograr hacer la marioneta gigante y llamarla Victoria por representar en grande a la mujer, la joven estudiante que vencía el menosprecio y la violencia.
Fleur Marie: ¿Habían profesores en las reuniones de preparación?
Pamela: Había un profesor que venía. Al comienzo, los otros profesores no sabían mucho sobre el proyecto.
Fleur Marie: ¿En cuántos gigantes has trabajado?
Pamela: En Chile, son 6 marionetas: Taller de Quemchi, «La abuela Rosa». Taller de Puerto Natales, «Natilinda, la ornitóloga». Taller en Santiago, «Pinochancho y Madre Naturaleza». Taller de Lota Alto, «Juan Mateo». Taller de Rengo, «Victoria». En casi todos estos talleres he trabajado junto a Félix Widen, salvo en el de Lota en que trabajé contigo, Fleur Marie.
Fleur Marie: ¿Qué te ofrece la marioneta gigante en escena? Como elemento escénico, quiero decir.
Pamela: Para mí, la marioneta es una dramaturgia, una obra completa. Su diseño, su vestuario, deja ver una historia que para mí viene de antes. El momento en que se elige el personaje aparece viniendo desde el territorio, porque, de alguna manera se busca un representante territorial en la conformación figurativa de la marioneta. Ahí, ya empieza la dramaturgia. Lo que me ha entregado a nivel teatral, es haber descubierto nuevas materialidades, nuevas formas de crear, de entender la escena. Desde el momento en que se comienza a generar una marioneta existe en ella su historia, su dramaturgia propia.

La marioneta que va por la calle solo saludando a la gente, existe y está en escena. No he hecho todavía una historia o una dramaturgia para la calle. Pero cuando la veo en la calle veo una historia, veo su silueta y a quien representa. Su vestuario cuenta cosas y a veces aparecen símbolos en sus accesorios que encierran significados.
Fleur Marie: ¿Qué te sucede cuando tú misma manipulas una marioneta gigante? ¿Cómo lo vives?
Pamela: He manejado pocas, pero cuando estoy en una marioneta gigante me siento parte del personaje. La marioneta no es mi extensión, es al revés: es como que yo estoy dentro de ella, en su espacio físico, pero también estoy en la integridad espiritual de ella.
Fleur Marie: En ese caso, tú ayudas al personaje a expresar quién es.
Pamela: Claro. Igual yo soy la manipuladora, la muevo. Si es un anciano, tengo que respetar su movimiento, su forma de desplazarse. Entonces soy parte de ella y potencio sus movimientos para que exprima su carácter.
Fleur Marie: ¿Y qué piensas de todo este auge de los gigantes acá en Chile?
Pamela: ¡Maravilloso! Es fantástico que todas estas personas pasen por esta experiencia. Porque la mayor parte de estas marionetas han nacido en un proceso comunitario. Ya sea en grupos pequeños o más grandes se ha experimentado, colaborado y trabajado de manera colectiva, rescatando la memoria, representando a personajes del territorio, creando equipos de trabajo. Y esto es lo que encuentro grandioso: no son trabajos individuales.
Fleur Marie: Observando la tendencia individualista que se desarrolla fuertemente en nuestro días, ¿Qué es lo que enseña el trabajo colectivo? ¿Qué pasa cuando el individuo pasa a un área colectiva?
Pamela: Se potencian todas las áreas. La creación, la convivencia, la escucha y la atención hacia el otro humano. Se potencia la generosidad. Te hablaba antes de los chicos del liceo de Rengo que viven en un territorio conflictivo, que en las salas de clases apenas si se hablaban. La experiencia en el taller los acercó, se volvieron amigos. Comenzaron a observarse, a descubrirse y a cuidarse entre ellos. Cuidan la marioneta, cuidan si el compañero ha comido, y ponen atención en el compañero que es adicto porque no hay que excluirlo… Todos están en realidades sociales y económicas diferentes. Pero los estigmas son los mismos.

Fleur Marie: ¿Se podría decir que el ambiente de taller es más igualitario?
Pamela: La igualdad se genera naturalmente, uno como guía lo tiene que prever, destacar y ejecutar. Como guía uno puede ayudar a abonar los espacios amorosos de convivencia. Tener la intención y hacerlo. También uno puede dividir de manera justificada las labores, y no excluir a nadie. Todos tienen la oportunidad de elegir lo que más le interesa expresar y lo que puede hacer. Sin ser asistencialistas, se puede hacer lo que se desea, con voluntad y creatividad. En los procesos de realización de la marioneta gigante hay muchos momento de intensa felicidad. El descubrimiento de la greda, los momentos de convivencia e intercambios, de risas mientras se hace papel maché, el vaciado de la cabeza gigante, son momentos de olvido de sí mismo para estar con los otros. Hay momentos en que se ha finalizado una etapa con éxito y todos lo viven con gratitud y reconocimiento. Vivir los espacios colaborativos es un manifiesto revolucionario hoy en día. La marioneta gigante te lo permite.


